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viernes 2 diciembre 2022



- 03/07/22
VADENI gana un magnífico ECLIPSE para Francia 63 años después
Y fue precisamente un Aga Khan, Saint Crespin, el que lo consiguió en 1959

por Ramiro Cibrián

El Eclipse de este año es de los que te dejan un poco de mal sabor de boca, pero solo por no haber ido a verlo presencialmente sobre el terreno. Al final, corrieron solo 6 caballos de los que cuatro eran de edad. Los dos tres años que se atrevieron a medirse con los viejos fueron el Rouget del Aga Khan Vadeni (Churchill), brillante ganador sobre los 2100 metros del Jockey Club de Chantilly y el Godolphin de Charlie Appleby Native Trial (Oasis Dream) , reciente ganador de las 2000 Guineas irlandesas y segundo de las de Newmarket. Frente a ellos, los caballos de edad estaban representados por dos Gosden: Mishriff (Make Believe) y Lord North (Dubawi) y por Bay Bridge (New Bay) y Alenquer (Adlerflug), el primero entrenado por Sir Michael Stoute y el segundo por William Haggas. En suma: pocos participantes, pero muy buenos todos, lo que auguraba una buena carrera.

 Foto: The Sun

  • Un problema práctico ex ante consistía en que ninguno de los seis corredores era puntero sino bien rematadores. Como alguien tiene que llevar la cabeza durante el recorrido, fueron sobre todo Alenquer y Bay Bridge los que lo hicieron. Lo que quizás tuvo su impacto, negativo por supuesto, pues ambos fueron los que llegaron los últimos, descolgados del espectacular esprint que los otros cuatro protagonizaron. Cuando Vadeni fue reenganchado los bookies inmediatamente le instalaron como favorito, pero en los dos días anteriores a la carrera había sido desplazado de esta posición por Bay Bridge, favorecida la candidatura de este último por el anuncio de que sería Ryan Moore el que lo montase, en vez del habitual Richard Kingscote y también, por su buen segundo puesto en el reciente G1 Prince of Wales’s Stakes del Royal Ascot. El caso es que el caballo de Sir Michael partió de cajones 9/4, mientras que el francés lo hizo 11/4 y Native Trail, 3/1. Los otros tres estaban bastante menos jugados: 7/1 en el caso de Mishriff y los otros dos, por encima de esta cifra. La pista, por su parte, estaba “good to firm”, más bien rápida, lo que permitió a los de cabeza imponer un buen ritmo y al ganador registrar un crono casi dos segundos por debajo del promedio del hipódromo para la distancia.

  • Como en muchos otros hipódromos ingleses, la recta de Sandown es larga, de casi 800 metros, con los últimos 200 en ligera pendiente ascendente. Los jockeys deben de saber bien cuándo tienen que lanzar al esprint su monta. Casi todos lo hicieron antes del poste de los 600, lo que provocó un precioso momento con cinco caballos casi emparejados intentando ya entonces coger la cabeza. De ese episodio resultó que Bay Bridge y Alenquer cedieron y que Mishriff, que venía con fuerza, no encontró paso para disputar la cabeza. Su jinete, David Egan, al igual que el malhadado Dettori en la Ascot Gold Cup, tuvo que abrirse del todo para pasar completamente por fuera. Soumillon, por su parte, hizo sobre Vadeni una excelente monta, lo que incluyó retrasar un poco su esfuerzo y lanzarlo, también por fuera pero más cómodamente, a 400 metros del poste. Midió mejor, empujó muy concienzudamente, y eso fue suficiente para rebasar claramente en los últimos 100 metros a Native Trail y Lord North, -que por un momento parecieron disputarse el triunfo-, y para resistir el fuerte ataque final por el exterior del desafortunado Mishriff del que al final le separó solamente una cabeza. De lo apretado de la llegada, y de la emoción del último furlong, da idea que los cuatro primeros estuvieran solamente separados por un cuerpo.

  • Soumillon, no hace falta insistir, es un magnífico jockey que, además, ha mejorado con la edad. Su monta a Vadeni fue magnífica, pero ello no le impidió, pasado ya el poste, ejecutar una de esas ostentosas celebraciones, de las que ha sido uno de los principales promotores, sino el principal. Ya saben ustedes de lo que hablo. De las celebraciones que, por ejemplo, nunca he visto ejecutar a Ryan Moore, gane la carrera que gane. Si pudiese haber motivo para ellas, en esta ocasión seguro que lo había, pues la vez anterior en la que un caballo entrenado en Francia había ganado el Eclipse había sido nada menos que en 1959, cuando el triunfo se lo llevó Saint Crespin, propiedad precisamente del príncipe Aly Khan (padre del actual Aga Khan aunque criado por su abuelo, el Aga Khan III) y entrenado por el gran Alec Head, fallecido hace quince días a los 97 años, después de haber sido una de las figuras cumbre del turf francés. Sirvan estas líneas de homenaje de respeto y admiración hacia él y de condolencia para su familia, tan vinculada por alguno de sus miembros a nuestro turf.

  • Como Soumillon explicó ex post, siempre que gana una carrera importante tiene ganas de explicitar su alegría, y en esta ocasión, más que en ninguna otra. Pero lo hizo con mala fortuna, pues al soltar su mano izquierda de la brida, Vadeni se venció hacia el interior y a punto estuvo de causar un disgusto a los que habían terminado justo detrás de él. Los comisarios ingleses no se tomaron el asunto a la ligera y, sin modificar el orden de llegada, impusieron al campeón belga una puesta a pie de 12 días que fue aceptada por el implicado sin la menor reserva. Sarna con gusto no pica. Además del mérito que hay que reconocer a Soumillon y a Jean-Claude Rouget, entrenador de Vadeni, es preciso mencionar también el que corresponde a la hija del Aga Khan, la princesa Zahra. Rouget, pensando que Vadeni no tiene, o no tiene aún, el fondo suficiente para abordar los 2400 metros del Arco, sugirió después de su brillante triunfo sobre los 2100 del Jockey Club, dirigirlo a un G2 francés sobre 2000 metros. A lo que la princesa Zahra se opuso rotundamente, insistiendo en correr el mucho más exigente Eclipse, aunque Vadeni tuviese que ser reenganchado. Solo se puede admirar un espíritu tan competitivo. Por lo visto, la sucesión turfística del Aga Khan IV, cuando se produzca, estará en buenas manos.

  • La reciente mala suerte en las salidas y los recorridos poco favorables, -de los que algunas montas de Frankie Dettori en Ascot han sido casos sonados-, no dejan de perseguir a los caballos entrenados por los Gosden, y este Eclipse tampoco fue una excepción. Sin embargo, John estaba esta vez muy contento con las carreras de sus dos pupilos, especialmente con la de Mishriff, pues a pesar de tenerse que abrir para poder pasar, estuvo a sus cinco años muy cerca de la victoria. Nada que ver con la falsa carrera de la Saudi Cup el pasado febrero. John no tuvo más que palabras elogiosas para David Egan, pues a pesar de una mala salida y de una mala colocación en el pelotón durante el recorrido, intentó enérgicamente pasar por dentro, y solo cuando resultó evidentemente imposible hacerlo, echó a su caballo al exterior y lanzó su fuerte remate final. Algo parecido a lo que hizo Dettori con Stradivarius en la Gold Cup de Ascot, solo que Frankie no intentó pasar por dentro. Son parte de las pequeñas historias que están detrás del desencuentro actual entre los dos personajes y que ha traído, por el momento, el final de un "partenariado" que nos ha proporcionado muchos momentos inolvidables.

  • Esto es todo lo que se me ocurre contarles sobre el Eclipse de este año. Las próximas grandes citas del turf europeo son, para los 3 años, el Grand Prix de Paris en Longchamp el 14 de julio, y el Oaks irlandés en el Curragh el 16. Y el 23, en Ascot y sobre la clásica milla y media, el King George, otra prueba cumbre entre los tres años y los mayores que continuará aclarando el panorama. Que todos las disfrutemos.





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