|
 |
- 17/01/26
ESTRENANDO COLORES EN EL DEPORTE DECANO
El TURF es el de más antigua reglamentación
Las personas que inicialmente se han integrado en el mundo del turf a través de la participación en el caballo ALASKAN GOLD, pueden perfectamente comenzar a percibir legítima satisfacción o, incluso, elevarse en un peldaño más, hasta el sentimiento de orgullo, por el hecho de estar ya incorporados al deporte más antiguo del mundo en consideración a la antigüedad en que su reglamentación fue redactada con respecto a cualquier otro deporte. Verifica ese pionero estatus el que sus normativas fueron paulatinamente tomando forma desde 1680 anticipándose en muchos años a otras actividades deportivas como el criquet, boxeo, esgrima, rugby, remo y, por supuesto, fútbol o hípica. En esa constante acción reguladora emprendida, en 1780 el Jockey Club inglés concretaría la reglamentación sobre los colores de las chaquetillas con que los propietarios debían hacer identificables a sus caballos participantes durante las carreras. Con las naturales diferencias respecto al referente precursor inglés, aquí la Sociedad de fomento de la Cría Caballar de España fue reglamentando a partir de 1841 lo concerniente a las reglas aplicables a las carreras y así daría comienzo, junto con toda la restante normativa, los primeros registros de las chaquetillas en España a las que recientísimamente se han incorporado los colores de la Cuadra GaloperX de fondo fucsia con cruz de San Andrés blanca, quedando así inscrita en el actual Jockey Club Español. Quien como ente regulador, recogiéndola oficialmente en su próximo Boletín de finales del mes de enero a dará fe con su publicación. Lo que en apariencia no parece representar más que un trámite que el de elegir entre el repertorio de 18 colores posibles, o uno de los 27 diseños que se autorizan sobre la superficie de la chaquetilla y los concordantes sobre mangas y gorra y siempre que no superen el número límite de más de tres que pueden incorporarse a la combinación cromática de la casaca en cuestión, ni sea idéntica a otra en vigor o a las consideradas como históricas Aunque la trascendencia de tal acción tiene un fondo de más profundidad, pues se está eligiendo la equipación que ya para siempre irá ligada a la cuadra que la registró. Lo que para el público puede ser un elemento de mero reconocimiento durante el recorrido, para sus componentes es el signo de identidad que comparten y por el que serán reconocidos ellos y su cuadra en los escenarios dónde participen. Históricamente existió una gran carga de profundidad en la elección de colores diferenciadores portados por jinetes, remontable a los elegidos por los jinetes atenienses. Tintados en costoso proceso sobre sus clámides o pequeñas capitas que, según Aristófanes, ya decían de la personalidad de sus portadores antes de que articularan palabra alguna. Los colores cobrarían mayor simbolismo de equipo en las túnicas cortas portadas por los aurigas, asociándolos al propietario de carruaje y caballos, cuando en los circos romanos competían en carreras de cuadrigas y que después, han tenido continuidad en las carreras del palio, ya con el espíritu más colectivo que significaba representar a distintas barriadas de ciudades italianas mediante la reconocible divisa de distintos colores que mostraban en su chaqueta o giubbia los participantes en las carreras del palio, la de Siena, como ejemplo continuado más difundido y vigente. Recibido de toda esa herencia anterior hay también en los colores actuales de las chaquetillas un trasunto del personalismo reflejado en el escudo blasonado, que en las justas los caballeros portaban para su defensa y, lanza en ristre en el otro brazo, que derivan en los escudos nobiliarios que rerpesentaron un gran referente en las chaquetillas declaradas en los primeros tiempos por los propietarios del turf inglés, incorporando grandes dosis de simbolismo, no ya sólo por los colores en sí, también por el tipo de diseños o signos que complementaban la prenda. Utilizamos más comúnmente el término de chaquetilla y, en menor medida, el de casaca, pero la denominación de esa prenda en el ámbito inglés está históricamente fijada para mencionarla en la expresión “silks”. Pues de sedas se han confeccionado tradicionalmente hasta muy avanzado el siglo XX. Derivando después hacia materiales de fibra o sintéticos, económicos y más ligeros, puesto que a la hora de dar el peso esta prenda, con el resto de indumentaria, se suma al corporal del jinete. Hasta 1670, que el país tuvo producción propia, los propietarios ingleses tuvieron literalmente que incurrir en el verdadero lujo asiático que económicamente representaba traer las sedas desde China o de Italia, para luego someterlas al arriesgado procedimiento, sin que se arruinará tan precioso soporte en el proceso, de tintarlas a gusto de lo encargado por el propietario. Lo que en algunas ocasiones le resultaría más gravoso en sí, que la compra del caballo en cuestión. Muchas son las curiosidades asociadas a la chaquetilla que espero podamos ampliar cuando, junto con Enrique Romera Lozano, consigamos hacer visible el prólogo y resto de la obra recopilatoria realizada sobre las cuadras deregistradas en España desde 1843. Siendo muy posiblemente la chaquetilla de GaloperX la que coincida con poner broche definitivo a ese trabajo, que recopilará las más de 6.000 declaradas y las personas que mediante su sostenimiento contribuyeron a perpetuar nuestras carreras hasta hoy. Francisco Salas Propuesta de GALOPERX para ALASKAN GOLD Entre 420 participaciones se repartirán sus ganancias en 2026
Según cálculos estimados por la British HorseRacing Authority (BHA) en un informe de 2024, el 73% de los nuevos propietarios que en Inglaterra están dados de alta a título individual, previamente habían pertenecido a un Racing Club u otras formas similares a la representada por esta fórmula de participación que ahora nos ofrece GALOPERX. Considerando que estamos hablando del país cuna donde todo lo relacionado con el turf es de extendido conocimiento público, el dato nos revela la trascendencia que, para el crecimiento del número de propietarios y, por ende, de la cantidad de caballos en competición, incluso para esa nación es requerible para su mejor desarrollo, la creación de plataformas que aproximen al neófito a vivir en colectivo las tan intensas experiencias especiales que el turf siempre asegura. La relativa complejidad que puede aparentar dar el paso como propietario de forma individual, de darse el caso en el futuro, resultan allanadas gracias a estas iniciativas de múltiple carácter participativo, que, además, aportan un cúmulo de conocimientos y satisfacciones como conseciencia de compartidrlos con el resto de componentes. No es de poca importancia que la fórmula adoptada favorezca la inmersión en la atmósfera de un ambiente nuevo al que acceder, guiados desde la experiencia garantizada por quien, como Guillermo Aritkorreta, sobradamente conoce el escenario. Evitándonos en estos primeros pasos las formalidades y los aspectos burocráticos que, de otra manera, afectarían a la plenitud de la experiencia. Que tres de cada cuatro incorporaciones en un mundo tan hiper consolidado como el inglés, vengan propiciadas por un introductor contacto previo, como allí viene produciéndose desde los 70 debía invitarnos a la reflexión en otros países, que como el nuestro, no tenía tras de sí ese tan histórico bagaje. Desde mi plano personal hay aspectos en esta iniciativa por la que me siento en profunda conexión, por retrotraerme al período en que desempeñando la secretaría del colectivo de los propietarios (1983-1996), fui testigo de un paulatino pero lento crecimiento en el número de personas que registraban nuevas cuadras, que crecía casi siempre retroalimentándose de las mismas personas, sin pretender abrir puertas al exterior ni procurar acciones para abrirlas, más allá de mantener la inercia cotidiana del discurrir natural más o menos favorable de los acontecimientos. Estas percepciones me llevaron a planteaarme lo positivo que entonces sería, para lograr un desarrollo exponencial de nuestro sector, el poder desde dentro dar a conocer a la ciudadanía las singularidades experimentables que produce y, en qué medida esta vía, que ahora, tanto tiempo después nos viene ofrecida, pudo haber contribuido a nuestro desarrollo en el pasado. Finalmente, los tiempos no facilitaron que traspasásemos linde alguna con los propósitos elucubrados llevándolos al plano de las acciones materiales, pesando el carácter disuasorio que un compromiso de tal embergadura representaría, entonces entre otras cuestiones, carente de la tecnología administrativa después existente. Dejando tales intenciones en mero grado de tentativa, pero con también alguna semilla sembrada en el recuerdo. Por todo lo descrito esta iniciativa de GALOPERX merece todos los elogios y parabienes, en virtud de la funcionalidad del modelo planteado y la magnitud del propósito y el número de personas a las que va dirigido. Convirtiéndose así en un proyecto de carácter pionero para España. Creando entorno al proyecto ALASKAN GOLD un nexo participativo que, por las relaciones que producirá y sus repercusiones para el turf, de algún modo, podría vincularse a la expresión Familia. En estos momentos próximos a su consolidación, personalmente tengo que reconocer que me hace revivir aquellos sensaciones pasadas y por coherencia con ellas, en la medida de las fuerzas propias y las de este portal, cualquier apoyo que represente alentar para unirse a este viaje nos parecerá pequeño. Desde este mismo punto de masdehipodromos.com seguiremos periódicamente incluyendo nueva información sobre cuestiones concretas de ALASKAN GOLD o aspectos relacionables con el contexto del sector industrial del caballo de carreras del que la mayoría de quienes visitáis este portal ya sois partícipes. Con el esperanzado deseo hacia todos los que secunden la propuesta para que les represente una muy satisfactoria experiencia. Francisco Salas
|
 |
|


|
|